Destacada

Banderas hasta en la sopa

Lo último en Madrid es la moda de poner banderas españolas dapertutto. Como si no hubiera un mañana. Y digo yo: ¿acaso no teníamos ya suficientes? ¿No bastaban para satisfacer las ansias de los más acérrimos esa enormidad que ondea en la plaza de Colón sin venir a cuento, o, pelín más abajo, el círculo de rojigualdas que rodea la Cibeles? La fiesta podría haber cesado ahí. Pero no. Al parecer, el exceso siempre pide más tralla. Me explico. Hace poco el consistorio ha izado una nueva bandera nacional, tela de grande, en la plaza de Chamberí y, otra más, recién planchada, en la plaza de Marqués de Vadillo. Y en eso estamos: banderas hasta en la sopa.

A la vista del panorama, me surge una pregunta: ¿qué piensan de todo esto los naturales de por aquí? La mayor parte tan contenta, diría yo. Van de subidón en subidón sin pasar por el camello, lo que tiene su punto. A cada trecho, una bandera – ¡Viva España! – les arrea un chute de serotonina para el cuerpo que los mete en órbita. Que esto no es Cataluña, aclara más de uno. Yo sé de algunos, incluso, a los que tal enardecimiento les pone zombis, y van por la calle que no se encuentran de puro gozo. A mí, en cambio, todo este folclore me desborda. Demasié for my body, que diría un castizo.

Probablemente, muchos de mis paisanos no entiendan mis remilgos. Me sucede a menudo. Por eso, y para prevenir que puedan acusarme de cualquier barbaridad, aviso que mi problema es de orden gástrico: los excesos me caen fatal. Punto. Una cosa biológica, supongo. Me pasa, por ejemplo, con los calamares en su tinta. A poquitos, vale, me entran; pero, si me paso de la raya… ¡Uf!, me viene el rechazo. Pues, con las banderas, ídem de ídem. Eso me recuerda un refrán que decía mi abuela: “lo poco agrada y lo mucho cansa”. Va a ser que tenía razón, la pobre

Preséntate (entrada de muestra)

Esto es una entrada de muestra, originalmente publicada como parte de Blogging University. Regístrate en uno de nuestros diez programas y empieza tu blog con buen pie.

Hoy vas a publicar una entrada. No te preocupes por el aspecto de tu blog. Tampoco te preocupes si todavía no le has puesto un nombre o si todo esto te agobia un poco. Tan solo haz clic en el botón «Nueva entrada» y explícanos por qué estás aquí.

¿Por qué es necesario?

  • Porque proporciona contexto a los nuevos lectores. ¿A qué te dedicas? ¿Por qué deberían leer tu blog?
  • Porque te ayudará a concentrarte en tus propias ideas sobre tu blog y en lo que quieres hacer con él.

La entrada puede ser corta o larga, una introducción de tu vida o una declaración de los objetivos del blog, un manifiesto de cara al futuro o una breve descripción del tipo de cosas que pretendes publicar.

Te ofrecemos algunos consejos útiles para ayudarte a empezar:

  • ¿Por qué publicas tus entradas en lugar de escribir en un diario personal?
  • ¿Sobre qué temas crees que escribirás?
  • ¿Con quién te gustaría conectar a través de tu blog?
  • Si tu blog resulta ser un éxito a lo largo del próximo año, ¿qué objetivo te gustaría lograr?

No tienes por qué atarte a las decisiones que tomes ahora. Lo bueno de los blogs es que evolucionan constantemente a medida que aprendemos nuevas cosas, crecemos e interactuamos los unos con los otros. Pero está bien saber dónde y por qué empezaste, y plasmar tus objetivos puede darte más ideas para las entradas que quieres publicar.

¿No sabes por dónde empezar? Tan solo escribe lo primero que se te ocurra. Anne Lamott, autora de un libro sobre cómo escribir que nos encanta, afirma que debemos permitirnos escribir un «primer borrador de mierda». Anne está en lo cierto: tan solo tienes que empezar a escribir, y ya te encargarás de editarlo más tarde.

Cuando todo esté listo para publicarse, asigna entre tres y cinco etiquetas a la entrada que describan el centro de atención de tu blog: escritura, fotografía, ficción, educación, comida, coches, películas, deportes… ¡Lo que sea! Estas etiquetas ayudarán a los usuarios interesados en tus temas a encontrarte en el Lector. Una de las etiquetas debe ser «zerotohero», para que los nuevos blogueros también puedan encontrarte.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar